Las 6 razones que hunden a River y exponen el caos interno!
Mientras el pueblo millonario sigue con la sangre hirviendo y la mente 100% enfocada en hacer de nuestro inexpugnable Mâs Monumental una verdadera fortaleza para ir en busca de nuestra máxima obsesión, la Copa Sudamericana, el presente del equipo no da para más. El arranque del semestre es un verdadero dolor de cabeza, el juego es pobrísimo y la reciente derrota ante Belgrano dejó en claro que la mejora era un simple espejismo. ¡Agarrate fuerte porque acá desglosamos los verdaderos motivos de esta crisis!
1. Los caprichos y planteos tácticos de Coudet El principal señalado de este momento es Eduardo Coudet. El Chacho arma esquemas sumamente previsibles que los rivales ya saben cómo neutralizar de memoria. Acumula delanteros sin sentido, sobrepuebla el mediocampo por la zona central y deja a laterales de jerarquía como Gonzalo Montiel y Marcos Acuña totalmente aislados y sin socios para pasar al ataque. A esto se le suma una pésima lectura de los partidos, guardándose cambios clave en momentos donde el equipo pide a gritos frescura desde el banco.
2. Rendimientos individuales por el piso La culpa no es solo del técnico; los jugadores están en un nivel alarmante y sostenido en el tiempo. Figuras que supieron brillar, jugar en Europa y en la Selección Argentina como Lucas Martínez Quarta, no logran hacer pie desde su regreso. A él se le suman casos preocupantes como los de Lautaro Rivero (quien hasta perdió el puesto), Tomás Galván y Facundo Colidio, quienes alternan muchísimas más malas que buenas sin poder sostener una regularidad aceptable.
3. Falta de rebeldía y actitud ante la adversidad El dato estadístico es lapidario e inaceptable para la historia de River Plate: el equipo no logra revertir un partido que arranca perdiendo desde noviembre de 2024. Ya son 26 encuentros empezando abajo en el marcador, cosechando 18 derrotas y 8 empates. Lejos de aquellos planteles llenos de caudillos que se llevaban al rival por delante, hoy el equipo recibe un gol y se desmorona anímicamente, entrando en una desesperación total.
4. Un mercado de pases desastroso La dirigencia y el cuerpo técnico decidieron borrar a 15 jugadores de un plumazo prometiendo un salto de jerarquía que llegó a medias. Si bien arribaron Nicolás Otamendi y un Ángel Correa que tuvo que debutar con apenas un entrenamiento encima, el resto de las incorporaciones dejan dudas y costaron fortunas. La apuesta por un desconocido en el medio local como Mauro Arambarri y los millones invertidos por Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán (quienes no venían de buenas temporadas) exponen una gestión lenta y cuestionable.
5. El clima pesado por los borrados Echar a 15 futbolistas del plantel profesional generó una tensión interna completamente innecesaria. Los apartados siguen entrenando en el club y cobrando sus sueldos mientras no definen sus salidas, y el actual plantel no ocultó su descontento con la situación, yendo a visitarlos y subiendo fotos a las redes sociales en un claro mensaje de apoyo hacia ellos.
6. El hartazgo del hincha El público que revienta el Monumental se quedó sin paciencia, y con justa razón. Producto de tantas decepciones acumuladas y de pagar una entrada para ver a un equipo que no transmite absolutamente nada y es lastimado por cualquier rival mediocre, la reprobación baja desde las tribunas cada vez más temprano, generando un clima de máxima tensión en Núñez.
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